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Ley de Parkinson

LEY DE PARKINSON: La ley de Parkinson (nada tiene que ver con la enfermedad del mismo nombre) señala que, a medida que una empresa crece, se contrata a más personas mediocres que, no obstante, reciben un salario muy por encima de su mérito. ¿Por qué? Simplemente porque los ejecutivos que ocupan el poder temen la llegada de competidores en potencia. La mejor manera de no crearse rivales peligrosos consiste en contratar incompetentes. La mejor forma de eliminar en ellos cualquier veleidad de zancadillas es pagarles muy bien. De este modo las castas dirigentes se aseguran una tranquilidad permanente.

EDMOND WELLS.
Enciclopedia del saber relativo y absoluto, tomo II.


Holografía

HOLOGRAFÍA: Un punto en común entre el cerebro humano y el hormiguero podría venir simbolizado por la imagen holográfica.
¿Qué es una holografía? Una superposición de bandas grabadas, que, una vez reunidas e iluminadas desde un cierto ángulo, dan la sensación de una imagen en relieve.
De hecho, esta existe en todas partes y en ninguna a la vez. De la reunión de las bandas grabadas ha resultado otra cosa: una tercera dimensión; la ilusión del relieve.
Cada neurona de nuestro cerebro, cada individuo del hormiguero, tienen la totalidad de la información. Pero la colectividad es necesaria para que pueda emerger la conciencia, el «pensamiento en relieve».

EDMOND WELLS 
Enciclopedia del saber relativo y absoluto.
("El soplo de los dioses" - Bernard Werber)


El Neuro-Training, ¿otra terapia alternativa?

Hoy en día, los médicos de familia están perdiendo influencia. De hecho, se puede decir que la rama de la medicina orientada a la atención primaria suele ser la más despreciada por los propios médicos. Podría ser, según el profesor Zafran, porque la práctica de la medicina general está lejos de la teoría enseñada en las aulas de las universidades.
En este contexto, ¿presenta el Neuro-Training una alternativa generalista compatible con las especialidades médicas?
 
¿Medicina vs Neuro-Training?

Indagando las definiciones de cada término para darnos cuenta de sus similitudes y matices, consideramos la medicina generalista, según la WONCA (World Organization of National Colleges, Academies), como una ciencia que trata las enfermedades y por extensión, su prevención y la noción de salud. En su lado generalista, o su sinónimo global, se define como extendiéndose a todo el mundo y a todos los casos posibles.
La medicina en su definición queda muy teórica, basada en el análisis físico y biológico de síntomas, y en cuanto se pasa a la práctica con pacientes, entramos la mayoría del tiempo en el recetar de medicamentos, tratamientos y/o cuidados terapéuticos.
 
Y ¿la definición de Neuro-Training? No figura en ningún diccionario y es normal que no os suene ya que esta disciplina lleva poco más de una década practicándose. El nombre junta la idea de neurología, sistema nervioso (Neuro-) y de entrenamiento (Training en inglés). Según José Chouraqui, co-fundador del Neuro-Training, “además de nuestro bagaje genético vehiculado por nuestros cromosomas, todas nuestras sensaciones y experiencias de vida se imprimen a nivel celular.” “El Neuro-Training proporciona al sistema nervioso una nueva experiencia neurológica para que el subconsciente tenga una mayor elección de respuesta.”

Y ¿de qué sirve entrenar la neurología? Los nervios son los que trasmiten las órdenes al cuerpo y determinan nuestros comportamientos. Nuestro cuerpo no sólo está regido por el cerebro, también incluye sistemas nerviosos, a la vez autónomos y dependientes entre sí, que funcionan de manera subconsciente. 
¿Verdad que no dais conscientemente la orden a vuestros pulmones de procesar el aire que respiráis? ¿O a vuestros intestinos de dónde llevar los nutrimientos y como eliminar los desechos? Pues estos sistemas están regidos por nuestros genes, y heredamos de las costumbres hasta subconscientes de nuestros antepasados. Sin embargo, de todas las soluciones que sus cuerpos y mentes pusieron en marcha en el momento adecuado, muchas ya no son válidas hoy en día y nos crean trastornos, ya que seguimos aplicando algo que no nos pertenece ni nos corresponde.

El ser humano funciona de manera “psicosomática”, es decir que la mente subconsciente (psico) manda los síntomas en el cuerpo (soma) como señal de alarma cuando algunas partes no funcionan como deberían en relación con el resto. Vivimos una situación / relación a la cual no encontramos solución (trauma), lo que hace reaccionar nuestro cuerpo. Mientras guardamos la reacción en nuestro cuerpo, guardamos una huella (emocional, física, mental, energética,…) de la historia. Mientras guardamos la huella, repetimos la misma historia hasta que encontremos una solución que nos sea apropiada.
Tenemos que dejar de “compensar” por los traumas pasados, conociendo nuestras prioridades y deshaciéndonos de nuestros lastres. Como decía C. Yung “Hasta que lo inconsciente no se haga consciente, el subconsciente seguirá dirigiendo tu vida, y tú lo llamarás destino”. 

De un Evento (inmovible)sacamos una Percepción (cambiable pero todavía real para nosotros en el presente)y se la asocia una Emoción (irracionalmente fusionada a la percepción que tuvimos) que se vuelve real cada vez que percibimos algo igual. La fuerza del Neuro-Training es de proponer otra solución al cerebro y a la vez de desenchufar la huella de la historia en el cuerpo. Y eso “de-fusionando”, es decir modificando conscientemente la percepción (mental) que tuvimos de estos eventos “traumáticos” e imaginando que otra salida emocional hubiera sido posible sin tener que pasar por largos años de psicoanálisis. Esto permite aplicar por elección consciente en adelante nuevos comportamientos afines a nosotros mismos.

Los síntomas son señales de alarma: una parte de la historia no  expresada (hacia fuera) sigue escondida y crea un trastorno (“tras-torno / retorno atrás” de todo trauma no expresado que volvió a imprimirse en el cuerpo). El Neuro-Training permite proporcionar al cerebro otros modos de reacción haciendo conexiones conscientes del contenido del subconsciente.
La Kinesiología, así como todas las modalidades de cuidado reunidas en el Neuro-Training (se podrían listar todas la terapias, alternativas o no), permite una lectura objetiva del cuerpo para utilizar la mejor herramienta en el mejor sitio, de manera adecuada tanto en atención primaria como en prevención, y da informaciones en todos los ámbitos.
 
¿Tan diferente del concepto moderno de “medicina general”?

De entrada, la Organización Mundial de la salud (OMS), creada en 1946, anuncia en su preámbulo que “La salud es un estado de completo bienestar físico, mental y social, y no solamente la ausencia de afecciones o enfermedades”. Sin embargo, hay que volver en el tiempo para comprender cómo llegamos al entendimiento actual de “salud” y “medicina”.

De proveniencia divina ya que todavía no había herramientas científicas modernas, magia y medicina no se distinguieron durante milenios, de la prehistoria (7000 años a.C.) hasta la antigüedad (siglo VII a.C.). La práctica de los chamanes o curanderos iniciados se basaba en el conocimiento de las plantas y la comunicación con los espíritus. Los griegos, analíticos natos, fundaron las bases científicas de la medicina “occidental”, disociando la medicina de la magia, con el juramento hipocrático por ejemplo.

A menudo a palos de ciego, la medicina y la salud dieron un giro con el desarrollo industrial, entre otros con las nociones de higiene y prevención. El progreso científico del siglo XX buscó remediar a los males por la cirugía, la química (medicamentos) o por medicinas naturales o alternativas (que se basan en un conocimiento ancestral). Se ponen desde entonces en marcha sistemas de atención llamada “primaria”, a los cuales deberían tener acceso todos los seres humanos, desde su nacimiento hasta su muerte.

Con los nuevos descubrimientos científicos aparecieron también, curiosamente, “nuevas” enfermedades como el sida, la depresión, el cáncer. ¿No existían o tenían otro nombre estas enfermedades antes o quizás se interpretaban sus síntomas de modo diferente? ¿Se deben a nuestros recientes cambios de comportamientos alimenticios y consumistas? Existe un gran desacuerdo sobre las respuestas a estas preguntas.

Bien lo refleja la polémica alrededor del cáncer. Desde 1930, un gran número de eruditos afirman que hace falta un terreno ácido para que se desarrolle el cáncer. Sin embargo, se gasta más energía y dinero en sacar al mercado nuevos medicamentos y tratamientos (sin resultado garantizado) que en entender y prevenir lo que crea un pH excesivamente ácido en el cuerpo, aunque sea fácil y accesible, gracias a consejos dietéticos por ejemplo. O gracias al Neuro-Training, que ofrece técnicas y procesos, integrados en un contexto de nutrición, en relación con el nivel ácido-base del cuerpo, con el fin de comprobarlo y equilibrarlo.

Muchos de los que han intentado hasta ahora defender estas teorías y ponerlas en práctica a nivel gubernamental han sido descreditados, como puede ser el caso de los doctores Hamer y Gernez. Parece que el dinero en el bolsillo de unos pocos prevalece sobre la salud de muchos. Y pasa igual del otro lado del Atlántico, donde la Seguridad Social está reservada a los desamparados y las mutuas cuestan una fortuna. Los intríngulis económicos que representan el sistema de salud y medicina actual llevan los americanos a pensárselo dos veces antes de visitar a un médico. Como vemos, la “salud” se negocia a base moléculas reconstituidas en pastillas y todavía cuesta admitir y aplicar los conocimientos ancestrales y universales de las plantas naturales que permitieron el descubrimiento de estas moléculas y de sus virtudes.

Aunque poco a poco, un número creciente de individuos está abriendo los ojos, gracias a los medios de comunicación, y contribuyen a los tratamientos cambiando sus comportamientos de vida. Hoy en día, ya no se considera que los médicos detengan la verdad absoluta. Recordemos que errar es humano y los médicos no están a salvo de faltas profesionales o motivaciones personales que afectan la credibilidad de la profesión, atacando el vínculo humano imprescindible para la curación.

¿Se debe entonces considerar la medicina como una ciencia exacta a tomar al pie de la letra? Suelen haber muchos baches en el camino entre la teoría y la práctica. Asimismo, cualquier método o análisis científico moderno está fundado en observaciones contextualmente ligadas a percepciones, porcentajes, probabilidades. Es decir que todo varia en base a excepciones, todo son teorías que pueden verse obsoletas con un nuevo contexto o modelo de funcionamiento. El Hombre, sobre todo el Científico, necesita definir los conceptos para volverlos tangibles y sentirse en control, en vez de sentir que algo le supera.

Sin embargo, igual que lo explica J. Chouraqui en su artículo: “No se puede comprobar todo”. Este lado “definido” y “zanjado” del método científico le opone a menudo a todo lo que invoca lo intuitivo, lo invisible, lo variable y lo infinito, símbolo  idealmente proscrito como resultado de toda ecuación matemática. 

El efecto placebo (y por extensión el efecto nocebo) es otra “verdad incómoda” para los médicos. ¿Por qué molesta tanto admitir que algunas cosas nos superan, o que la mente (lo espiritual) y las relaciones humanas pueden infectar o curar el cuerpo? Por otra parte, la compartimentación de las diferentes especialidades, con todo fundamentalmente necesarias, acaba a veces siendo contra-productiva por falta de un enfoque global, que permitiría vincular las especialidades y la relación que tienen entre ellos los síntomas del paciente… Siendo esto cierto en el mundo “occidental”.

En la 2ª mitad del siglo XX, la generación “New Age” y la humanidad se volvieron conscientes, entre otros, que en oriente, y los que conocen la Medicina Tradicional China lo sabrán, este concepto es la base de la salud. Más allá de una medicina como tal, el estilo chino es una filosofía de vida global, fundada en el Yin y el Yang, y que “trata de entender el ser humano, que sea en la salud o en la enfermedad, por una gestión del equilibrio de energías internas”. La palabra “equilibrio” es importante: cómo funcionan los diferentes sistemas del cuerpo, de la mente y de las emociones entre sí, su relación.

¿Y a qué se reconoce un buen médico en China? Al hecho de que ninguno de sus pacientes está enfermo. La Medicina Tradicional China tiene como idea base el mantener el paciente con salud, y por lo tanto, prevenir más bien que curar. Por esta razón en la China antigua, se le pagaba al médico cuando el paciente gozaba de salud, y si caía enfermo, al médico no se le pagaba hasta que esté curado. “Curar enfermedades es esperar a tener sed para cavar un pozo, o fabricar armas después de que la guerra ya ha comenzado”: No funciona, había que pensar en ello antes. Ahora bien, para una gran parte del mundo, nada de todo eso es realmente tangible o realmente medible y sin embargo… los resultados están aquí.
 
¿De un disfuncionamiento mundial a una nueva era espiritual?

Se vuelve más y más obvio cuando se habla de salud que además del cuerpo y del físico (o la física), parece ser necesario considerar igualmente los ámbitos emocionales y espirituales y cómo conseguir la armonía de los 3 por la energía de nuestros comportamientos. No obstante asistimos desde varias décadas a una generalización del fatalismo, del ombliguismo y consumismo, a un “desencantamiento del mundo”. Para mejor o para peor, con el auge de la comunicación e información, observamos una pérdida de confianza en las instituciones y los valores en las cuales se construyeron las civilizaciones que dieron luz a la nuestra. Por ejemplo, el papel del hombre y de la religión, predominantes hasta ahora, pierde importancia y terreno.

Con la explosión industrial además de tecnológica de la era moderna se crea una brecha enorme entre los intereses de los gobiernos y los de los individuos. Frente a un malestar creciente de los ciudadanos hacia las instituciones, más y más gente decide encontrar soluciones que les son más adaptadas, más naturales que las “convencionales” y experimentar por si mismos los efectos que un simple cambio, alimenticio por ejemplo, puede tener en sus vidas y en su salud física, emocional y mental.

Más que en ningún momento de la Historia, tenemos hoy en día el mayor número de información y entendimiento del universo en el que vivimos y de los átomos que nos constituyen. Numerosas similitudes se dibujan entre lo que se aplica de manera “tribal” o tradicional desde hace miles de años y la comprensión que obtenemos del universo en el que vivimos y cómo nuestra propia “máquina” funciona en el seno de este universo. Lo que hemos llamado y todavía llamamos “magia” tiende a encontrar un sentido nuevo, se acepta una ciencia no tan “ficción”. A fin de cuentas todo es cuestión de semántica.

Con la física cuántica, entre otros, más y más hombres de ciencia aceptan o intentan compaginar 2 ámbitos hasta ahora “enemigos”: la ciencia y la espiritualidad (lo infinito, lo divino, la energía creadora). Por fin llegamos a conclusiones tan sencillas que son perturbadoras y faltaron años para que los científicos se rindan a su evidencia. Por ejemplo, la observación que lo que conecta el universo entero es el espacio, “el vacío”. Aún “el 99,99999% del átomo está vacío”, la materia representando menos de 0,001% de todo lo que existe. Las teorías cuánticas permiten conciliar lo finito y lo infinito, lo inmenso y lo minúsculo, cuestionando y abriendo nuevas puertas a la física clásica.

¿La medicina general y las nuevas terapias, sobre todo el Neuro-Training, siguen la misma tendencia? Esta disciplina reciente representa un método de traducción del universo reflejado en nuestro cuerpo, siguiendo un idioma físico y los estados de ánimo de cada uno, con el fin de vivir en plena conciencia. Pocas enseñanzas medicales o terapéuticos hoy en día sintetizan tal cantidad de información, abren tantas ventanas sobre tanto saber y sabiduría acumulados a lo largo de los milenios.

Gracias al “Modelo de los Principios Universales” de salud de Andrew Verity, co-fundador del Neuro-Training, se muestra la comprensión fundamental de cómo una persona expresa sus valores a través de su vida y vivencias individuales. Sirve para exponer la naturaleza de lo que reprimimos de nuestra expresión innata como la causa subyacente de tantas aflicciones en la vida: los miedos, las creencias incompatibles y las costumbres inhibidoras que bloquean la expresión de nuestro verdadero ser. El uso del MPU en conjunto con la monitorización del tono muscular es la herramienta del Neuro-Training como modalidad profesional. Resulta en un modelo unificador pudiendo incorporar cualquier forma de Neuro-Training u otras modalidades.

Comparemos las similitudes, sobre todo el aspecto universal, entre el concepto de Medicina en alquimia y lo que hemos visto del Neuro-Training que incluye la Medicina China. Encontramos en ambos casos las nociones de mental, físico y emocional ligadas a la de salud, y girando en torno a la energía unificada del “Sí-mismo”:
♦ ALQUIM. Medicina universal, medicina de los tres reinos.  Piedra filosofal. 
Curar era el objetivo de la Gran Obra (Opus Magnus), que se aplicaba a la Medicina Universal. Ahora bien, la panacea llevadora de los remedios a todas las enfermedades intelectuales, morales y físicas residía en la Piedra filosofal, preparación que no hay que buscar fuera del hombre mismo. 
(O. Wirth, El Simbolismo hermético, Paris, Dervy-Livres, 1969, p.108)

¿No os sabe ahora el Neuro-Training a Piedra filosofal?

En términos de atención sanitaria y en la sociedad actual, no todo sirve y la complejidad del ser humano requiere soluciones adaptadas a los contextos personales de cada cual. Lo mismo pasa con el Neuro-Training: siendo ejercido por hombres (y mujeres) incluirá su lote de bugs, de errores de lectura y de desacreditación. Sin embargo, la filosofía del Neuro-training no pretende ser mercantil, exclusiva, exhaustiva o superior a ninguna otra modalidad. Ofrece una síntesis de la mayoría de las terapias y especialidades existentes, “metiendo baza” en el cuerpo a través de una lectura que sigue un método y un proceso científico, actualizados constantemente con los más recientes resultados de investigación. ¿Se puede entonces decir que el Neuro-Training es una ciencia que trata las enfermedades y que se aplica a todos los casos y a todo el mundo?

Retomando los términos de la WONCA, el Neuro-Training se puede ver como una disciplina científica y posiblemente académica (igual que se está volviendo la kinesiología), con contenidos pedagógicos, investigación, evidencia fundamentada y actividad clínica propios. Es una terapia manual orientada a la prevención y la atención primaria personalizadas, a nivel físico, emocional, mental y energético.

La semántica de José Chouraqui es la siguiente: “El Neuro-Training no es medical ni paramédico, no es una secta ni una religión. Es un planteamiento diferente, global, completo que permite identificar y reequilibrar las energías perturbadas para aumentar el grado de competencia, recuperación, potencia, energía disponible de cada uno con el fin de poder usar nuestros recursos naturales y así mejorar nuestra vida, y que no dispensa de cualquier medicina si se requiere.”. Se perciben aquí una necesidad de desmarcarse por una parte de los “derechos de autor”, para no molestar lo que está en juego económicamente para algunos, y por otra parte de lo “alternativo” para ganar en credibilidad.
 
¿Será el nombre de esta disciplina que causa problemas? Con todo ya sería ideal concertarse para encontrar un apellido al que cada miembro de “la familia que cura” podría identificarse. En cuanto a la medicina “oficialmente reconocida”, a la que la kinesiología y el Neuro-Training no pertenecen, sería ejemplar tratar de alcanzar juntos, “generalistas” y “Neuro-Entrenadores”, unos objetivos comunes al bien de todos. La salud de todos los pueblos es una condición fundamental para lograr la paz y la seguridad, y depende de la más amplia cooperación de las personas y de los Estados. Le toca a cada uno elegir personalmente.

Esto es un resumen de mi tesis: "El Neuro-Training, ¿una medicina universal?"
Para más detalles y referencias, podéis encontrar la integralidad del trabajo AQUÍ.

Hacia el futuro. ¿Una nueva era espiritual?

III. Hacia el futuro. ¿Una nueva era espiritual?

Se vuelve más y más obvio cuando se habla de salud que además del cuerpo y del físico (o la física), parece ser necesario considerar igualmente los ámbitos emocionales y espirituales y cómo conseguir la armonía de los 3 por la energía de nuestros comportamientos. Los pueblos tribales que han sobrevivido hasta hoy parecen saberlo y aplicarlo desde hace siglos. ¿Qué hay del resto del planeta?

a)      Disfuncionamiento mundial

Personalmente, estoy agradecida de la valentía de nuestros antepasados “civilizados” en las revoluciones, de su creatividad e ingeniosidad en todos los descubrimientos, para muchos obsoletos y coleccionables hoy en día (como el pulmón de acero (31)), que llevaron a los conocimientos a los que tenemos acceso actualmente.
No obstante asistimos desde varias décadas a una generalización de los comportamientos fatalistas, del ombliguismo y consumismo, a un “desencantamiento del mundo”, “eliminación de la magia como medio de salvación”, según Max Weber acompañada por la subida espectacular de la política(32). Para mejor o para peor, con el auge de la comunicación e información, observamos una pérdida de confianza en las instituciones y los valores en las cuales se construyeron las civilizaciones que dieron luz a la nuestra, civilizaciones en su mayoría patriarcales (la imagen masculina predomina). Las mujeres (que entre otros tienen ahora derecho a votar y a la minifalda en España (33)) y los hombres (que siempre fueron los que votaban y llevan falda en Escocia) tienen que encontrar nuevas referencias masculinas (Yang) y femeninas (Yin) en unas sociedades, principalmente en el mundo occidental, artificiales. Las mujeres tienen hoy más “libertades”, digamos más bien más elección en su vida familiar (se divorcian), profesional (trabajan) y sexual (ya no están sistemáticamente embarazadas y cuando es el caso, pueden decidir abortar). Casi ya no necesitan a los hombres para procrear.
 
En un lapso de tiempo muy corto a la escala de nuestra Historia, la Iglesia, que ojo predominaba, pierde más y más terreno (casi un cuarto de la población mundial se considera sin religión o ateo (34)), las mujeres lo ganan y el Hombre ha desencadenado una explosión industrial además de tecnológica, sin poder dominar por completo su impacto y los meollos económicos, conmocionando con ello los valores familiares y sociales.
 
Resultado en términos de salud: una brecha enorme entre los intereses de los gobiernos y los de los individuos. El caso del Profesor Joyeux - “Pr. Alegre” – quien se atrevió en “instilar una duda sobre [una] vacuna […] siete veces más cara(35) y no más eficaz, testifica de ello. Frente a un malestar creciente de los ciudadanos hacia las instituciones, más y más gente en el mundo decide hacerse dueños de sus vidas, encontrar soluciones que les son más adaptadas, más naturales que las que se consideran “convencionales” y experimentar por si mismos los efectos que un simple cambio, alimenticio por ejemplo (36), puede tener en sus vidas y en su salud física, emocional y mental.
 
b)      Lo invisible a alcance de mano

Al margen de la dimensión monetaria, el siglo XXI con los descubrimientos científicos y tecnológicos de los que beneficiamos nos abren nuevas puertas hacia el cosmos, lo invisible, lo infinitamente grande o pequeño. Numerosas similitudes se dibujan entre lo que se aplica de manera “tribal” o tradicional desde hace miles de años y la comprensión que obtenemos del universo en el que vivimos y cómo muestra propia “máquina” funciona en el seno de este universo. Lo que hemos llamado y todavía llamamos “magia” tiende a encontrar un sentido nuevo, se acepta una ciencia no tan “ficción”. A fin de cuentas todo es cuestión de semántica, es la conclusión que saque con 20 años de mi lectura de “Ciudad” de Clifford D. Simak, en el que, durante siglos, los perros polemizan alrededor del fuego sobre la existencia de los hombres, y mandan en el último capítulo un robot para pedir consejo a los “Webster”.

Teniendo un poco de perspectiva, uno se puede preguntar si ¿el Hombre es el único responsable de su Historia, o si soporta influencias afectando todo el planeta?, aun, si ¿el planeta mismo nos influencia por su magnetismo? En efecto, hemos aprendido que le influenciamos con nuestros comportamientos, que estamos sometidos a la fuerza gravitacional lunar, y que los rayos del Sol repercuten en todo su Sistema. Sabemos ahora también que muchos animales usan ondas eléctricas, frecuencias o el magnetismo del planeta para comunicar o ubicarse. Por ejemplo el ornitorrinco detecta sus presas a las ínfimas modificaciones de campos eléctricos que provocan los mínimos movimientos de insectos o larvas(37) y las Ampollas de Lorenzini(38) permiten al tiburón percibir las más finas interferencias electromagnéticas, como las del campo magnético terrestre o las contracciones musculares de una presa. Y solo porque nosotros humanos ignoramos cómo utilizar esta sensibilidad no significa que no exista, o que nuestra “máquina” no contenga el programa de tal receptividad sensorial. Imaginad ¡qué consecuencias podría tener la energía de una inversión o excursión del campo magnético terrestre en nuestros cuerpos, mentes o emociones…! ¿Sabíais que el polo norte magnético de la tierra se está desplazando de Canadá a Siberia con una tasa de 10 kilómetros por año a una velocidad que continua acelerándose? (39) Y para la comunidad científica, “es difícil decir si las variaciones observadas [recientemente] son señales de una nueva inversión o excursión geomagnética.(40)

Con la física cuántica, entre otros, que se interesa por el infinitamente pequeño, más y más hombres de ciencia aceptan o intentan, como el físico Nassim Haramein (41), compaginar 2 ámbitos hasta ahora “enemigos”: la ciencia y la espiritualidad (lo infinito, lo divino, la energía creadora). En resumidas cuentas, buscando el elemento que permitía conectar el universo entero, la conclusión de N. Haramein es tan sencilla que faltaron años para que los científicos se rindan a su evidencia. Lo que nos une, es el espacio, “el vacío”. Aun “el 99,99999% del átomo está vacío(42), la materia representando menos de 0,001% de todo lo que existe. Sus teorías permiten conciliar lo finito y lo infinito, lo inmenso y lo minúsculo. Y aunque este físico siga censurado y abucheado por muchos de sus colegas (Wikipedia se niega a cualquier literatura al respeto (43)), la popularidad(44) de sus teorías fractales(45) se propaga a velocidad luz. ¿La medicina y el Neuro-Training siguen la misma tendencia?
 
c)       El Neuro-Training en todo eso…

Doy gracias por vivir en una época en la que el “Durmiente debe despertar” (Película Dune de David Lynch, 1984) y encuentro en muchas de las ideas enunciadas arriba el mismo paralelo con los fundamentos del Neuro-Training, esta dimensión infinita y universal, así como la necesidad de todas las especialidades científicas (o no) que engloba. Esta disciplina representa para mí un método de traducción del universo siguiendo un idioma físico y los estados de ánimo de cada uno, con el fin de vivir en plena conciencia. Pocas enseñanzas medicales o terapéuticos hoy en día sintetizan tal cantidad de información, abren tantas ventanas sobre tanto saber y sabiduría acumulados a lo largo de los milenarios.

Comparemos las similitudes, sobre todo el aspecto universal, entre el concepto de Medicina en alquimia según el diccionario francés CNRTL (46) y el “Modelo de los Principios Universales” de salud de Andrew Verity (47), co-fundador del Neuro-Training.

Modelos de los Principios Universales♦ ALQUIM. Medicina universal, medicina de los tres reinos. Piedra filosofal.
Curar era el objetivo de la Gran Obra (Opus Magnus), que se aplicaba a la Medicina Universal. Ahora bien, la panacea llevadora de los remedios a todas las enfermedades intelectuales, morales y físicas residía en la Piedra filosofal, preparación que no hay que buscar fuera del hombre mismo.
(O. Wirth, El Simbolismo hermético, Paris, Dervy-Livres, 1969, p.108). (46)

Y aquí contiguo, el Modelo de los PrincipiosUniversales(47), seguido de la traducción de su uso, encontrado en la página: http://www.neuro-training.com/ 

Andrew Verity, director de Neuro-Training P/L, ha desarrollado el Modelo de los Principios Universales (MPU) que es un modelo de trabajo realmente universal para el Neuro-Training. Muestra la comprensión fundamental de cómo una persona expresa sus valores a través de su vida y vivencias individuales.
El MPU expone la naturaleza de lo que reprimimos de nuestra expresión innata como la causa subyacente de tantas aflicciones en la vida [círculos o triángulo central], los miedos, las creencias incompatibles y las costumbres inhibidoras [puntas] que bloquean la expresión de nuestro verdadero ser.
El uso del MPU en conjunto con la monitorización del tono muscular es la herramienta del Neuro-Training como modalidad profesional. Resulta en un modelo unificador pudiendo incorporar cualquier forma de Neuro-Training u otras modalidades. (48)

Encontramos en los dos casos las nociones de mental, físico y emocional ligadas a la de salud, y girando en torno a la energía unificada del “Sí-mismo”. ¿Esto no os sabe a Piedra filosofal?

En términos de atención sanitaria y en la sociedad actual, no todo sirve y la complejidad del ser humano requiere soluciones adaptadas a los contextos personales de cada cual. Lo mismo pasa con el Neuro-Training: siendo ejercido por hombres (y mujeres) incluirá su lote de bugs, de errores de lectura y de desacreditación. Solo reconozcamos que existen personas con la vocación de curar motivada por una preocupación de traer la salud, y otras que se dirigen hacia la medicina por el interés económico que les representa.

La filosofía del Neuro-training no pretende ser mercantil, exclusiva, exhaustiva o superior a ninguna otra modalidad. Ofrece una síntesis de la mayoría de las terapias y especialidades existentes (reconocidas oficialmente o no, se aceptan donaciones personales), “metiendo baza” en el cuerpo a través de una lectura que sigue un método y un proceso científico, actualizados constantemente con los más recientes resultados de investigación. ¿Se puede entonces decir que el Neuro-Training es una ciencia que trata las enfermedades y que se aplica a todos los casos y a todo el mundo?
 
Retomando los términos de la WONCA de la introducción, el Neuro-Training se puede ver como una disciplina científica y posiblemente académica (igual que se está volviendo la kinesiología), con contenidos pedagógicos, investigación, evidencia fundamentada y actividad clínica propios. Es una terapia manual orientada a la prevención y la atención primaria personalizadas, a nivel físico, emocional, mental y energético.

La semántica de José Chouraqui es la siguiente: “El Neuro-Training no es medical ni paramédico, no es una secta ni una religión. Es un planteamiento diferente, global, completo que permite identificar y reequilibrar las energías perturbadas para aumentar el grado de competencia, recuperación, potencia, energía disponible de cada uno con el fin de poder usar nuestros recursos naturales y así mejorar nuestra vida, y que no dispensa de cualquier medicina si se requiere.(10). Percibo aquí una necesidad de desmarcarse por una parte de los “derechos de autor”, para no molestar lo que está en juego económicamente (o egoístamente) para algunos, y por otra parte de lo “alternativo” para ganar en credibilidad.
 
¿Será el nombre de esta disciplina que causa problemas? Con todo ya sería ideal concertarse para encontrar un apellido al que cada miembro de “la familia que cura” podría identificarse. En cuanto a la medicina “oficialmente reconocida”, a la que la kinesiología y el Neuro-Training no pertenecen, encuentro en la conclusión de este artículo de la Historia de la Investigación Medical en Salud Pública en Francia durante el siglo XX (49) unos objetivos comunes a los que sería ejemplar tratar de alcanzar juntos, “generalistas” y “Neuro-Entrenadores”.

En fin, como consecuencias de los avances de las ciencias de la vida, de “preventiva”, la medicina hoy en día pretende llegar a ser “predictiva” para retomar el neologismo formulado por el Pr. Jean Dausset, fundador del Centro de Estudios del Polimorfismo Humano (CEPH).

“La medicina predictiva permite la identificación de individuos sanos que tienen predisposición a desarrollar una determinada enfermedad…/ Asimismo, el concepto concierne todo sujeto que aun los exámenes clínicos y complementarios más avanzados declaran indemne de la afección temida. La medicina predictiva va más allá, haciendo posible la identificación de individuos que no tienen tal predisposición o que incluso se encuentran protegidos por una especial resistencia genética…/ De esta forma la medicina predictiva es principalmente probabilística, oponiéndose a la medicina preventiva, generalmente de masas…/ Sin embargo, se puede decir que la medicina predictiva es una medicina preventiva individualizada ya que permite asesorar adecuadamente sobre un modo de vida, una profesión, una dieta u otros e instaurar un control regular y, si se da el caso, un diagnóstico y un tratamiento precoz y más eficaz. Eso a condición de que la revelación del riesgo no conlleve trastornos psicológicos y que las ataduras de la prevención no  sean muy pesadas…” (J. Dausset, Bul. Acad. Nac. Med. 184. 7. Sesion del 10 octubre de 2000).

A la espera de las promesas de una futura genoterapia, el desarrollo de la medicina genómica ya ha suscitado progresos notables en materia de diagnóstico prenatal, así como de identificación de riesgos de enfermedades crónicas. Restableciendo el dialogo entre el especialista y su paciente, o por lo menos su genoma, la medicina actual se reconcilia con la vieja noción de “terreno” y prepara probablemente así el acercamiento de las dos grandes funciones que representan la atención y la prevención médicas. 
...

Introducción                Volver a la parte 1              Volver a la parte 2              Seguir a la conclusión


La salud en el siglo XXI

II. La salud en el siglo XXI

Aquí tenemos que poner un poco las cosas en perspectiva. Todos hemos nacido en un mundo en el que la salud y la medicina se han vuelto nociones reconocidas y buscadas. La Organización Mundial de la salud (OMS), creada en 1946, anuncia en el preámbulo a su constitución que “La salud es un estado de completo bienestar físico, mental y social, y no solamente la ausencia de afecciones o enfermedades(13). ¿Ha sido siempre el caso? ¿Estas nociones significan lo mismo para todo el mundo?

a) La enfermedad en la historia

Hubo, y quizás todavía hay, épocas y continentes en los que uno acababa en la hoguera por hablar de microbios, por ejemplo… Porque para muchos, lo que se relacionaba con lo invisible le incumbía a Dios (o a los dioses) y cualquier otro intento de explicación era una herejía. Según el artículo francés de Wikipedia, “estas ideas siguen siendo muy comunes, con la fe de curar por la oración y el recurso a santuarios en algunos lugares, aunque la subida espectacular de la medicina científica durante el último milenario ha superado y vuelto obsoletas muchas creencias antiguas.” (14) Sin embargo, los principios basados en las tradiciones milenarias que perduraron nos permiten abrirnos a cierto conocimiento que muchos han sabido dominar durante siglos “sin microscopio o telescopio”.

Desde la prehistoria, la cultura tribal de las plantas y la comunicación con los espíritus se transmitían a iniciados hoy designados como curanderos o chamanes. Objetos de cirugía dental remontándose a 7000 años a.C. son los rastros más antiguos de instrumentos médicos que se hayan encontrado. Las primeras referencias a la medicina datan del tercer milenario a.C. (la momia europea más antigua, muerta en 3300 a.C.) en las antiguas Grecia, India, Persia y el antiguo Egipto. La medicina tradicional China se basa en principios que también parecen remontarse al tercer milenario antes de nuestra era.

Fueron los Griegos, a partir del siglo VII a.C., los primeros en disociar la medicina de la magia, fundando así las bases de la medicina “occidental”, a una época en la que los matemáticos eran la mayoría del tiempo también filósofos. El juramento hipocrático data de este periodo, en el que prevalecían la lógica y la deducción de los sentidos por el razonamiento.

Con el fin de ir directo a lo esencial, hagamos una elipsis sobre Avicena y de más, ya que Wikipedia dedica un artículo muy completo sobre la Historia de la medicina con detalles de cronología y diferenciación geográfica de su evolución. 

Expongamos aquí un breve historial, más moderno, de la noción de salud en el mundo “occidental”: (15)

Primero, se puede decir que la salud se define negativamente como la ausencia de enfermedad.
 
En el siglo XVII, aparecen los términos de “trastorno”, de “gases”, para indicar no una enfermedad sino una indisposición.
 
En el siglo XIX,
* Con el desarrollo industrial, emerge la noción de accidente de trabajo
* Con la corriente higienista, la preocupación se centra en
~ las condiciones de vivienda y urbanismo
~ la higiene corporal de los individuos
~ la higiene social (moral, comportamientos…)
* Se forma así la idea de prevención de la enfermedad por la higiene, la vacunación, la alimentación, etc…
 
En el siglo XX,
* Con el progreso científico, se busca remediar a los males por la cirugía, la química o por medicinas naturales o alternativas
* A partir de 1945 surge la noción de derecho del Hombre al bienestar físico, mental y social.
 
Se ponen entonces en marcha sistemas de atención llamada “primaria”, a los cuales deberían tener acceso todos los seres humanos, desde su nacimiento hasta su muerte. Están constituidos por:
* la educación
* la higiene (agua potable, saneamiento, nutrición)
* la planificación (política familiar, “protección maternal infantil”)
* la vacunación sistemática
* los medicamentos llamados “esenciales”
 
Nos basaremos entonces en nociones occidentales para hablar de la medicina que hoy en día se llama “generalista” y nos referiremos al documento de 2002 de la Sociedad Europea de la medicina generalista – medicina de familia o WONCA: (2)

"A partir de las definiciones contenidas en este documento se pueden derivar las agendas para educación, investigación y control de calidad, a fin de garantizar que la medicina de familia se desarrolle para responder a las necesidades de atención sanitaria de la población en el siglo XXI.”

“Para caracterizar el sistema de atención a la salud, el modelo presentado aquí es el que se acepta generalmente" (16)
 
b) Aquí y ahora
 
Con la toma de consciencia del siglo XX sobre la salud, nuevos remedios y descubrimientos científicos han aparecido y, curiosamente también, “nuevas” enfermedades como el sida, la depresión, el cáncer. ¿Será que no existían estas enfermedades antes? ¿Que tenían otro nombre? ¿Que encuentran sus causas en nuestros recientes cambios de comportamientos alimenticios y consumistas? O quizás ¿se interpretaban sus síntomas de modo diferente? Existe un gran desacuerdo sobre las respuestas a estas preguntas. Una patología todavía poco conocida y sin embargo tan común es la apnea del sueño, y la gente que lo padece han sido objeto de los reproches de sus compañeros de lecho durante a veces toda una vida. Vivir en el siglo XXI les ha permitido minimizar sus ronquidos sonoros gracias a una máquina que les ayuda a respirar, permitiendo así el descanso y la recuperación del descanso del “enfermo” así como de su/s vecin@/s de cama.

Por otra parte, en 1930, el Dr. O. H. Warburg ya había descubierto que «ninguna enfermedad, incluso el cáncer, puede existir en un ámbito alcalino» Según él, la causa principal del cáncer está vinculado con una acidez excesiva en el organismo.(17) Queda por saber lo que provoca esta acidez y cómo mantener el pH en el organismo.

Parece entonces que le cáncer se pueda abordar eficazmente en la fase de prevención y así evitar de modo económico que la patología se desarrolle. Sin embargo hoy en día, gastamos cantidades astronómicas en atención terciaria (crujía, quimioterapia) para tratar los síntomas de esta enfermedad, sin por ello garantizar resultados de remisión. El Neuro-Training ofrece técnicas y procesos, integrados en un contexto de nutrición, en relación con el nivel acido-básico del cuerpo, con el fin de comprobarlo y equilibrarlo. Sumergiéndonos en la historia de los doctores Hamer y Gernez, o visionando “Una verdad incómoda” de Davis Guggenheim y presentado por Al Gore, se adivina porque no es en el interés de algunos fomentar la salud y la prevención. En efecto, en el momento de presentar los resultados espectaculares de su protocolo contra el cáncer, le respondió el Director General de la Salud Publica al Dr. Gernez que “la aplicación general del protocolo preventivo llevaría a un aumento de 7 años la longevidad media y volvería sin solución el problema de sobrepoblación de las residencias de tercera edad.”. (18)

En un esfuerzo de mundialización y “estandarización” de la medicina, el mundo occidental se preocupa a menudo más de la eficiencia y del rendimiento que del trato al paciente, y eso que favorece la prevención. En los centros de Salud, el doctor tiene 7 minutos contados que conceder. Según la WONCA, “la literatura internacional demuestra que los sistemas de salud basados en una atención primaria eficaz, con médicos generalistas (médicos de familia) de nivel de formación elevado y practicando en el seno de la comunidad, proveen una atención más rentable y eficiente a nivel clínico que los sistemas menos dirigidos hacia la atención primaria. (16)

Asimismo, si hablamos de medicina « occidental », hay que incluir a Estados Unidos y su influencia sobre la salud mundial. Esto conlleva tomar en cuenta los intríngulis económicos que representan el sistema de salud y medicina actual. En castellano como en inglés, la palabra medicina se confunde con medicamento. El documental de Psycho de Michael Moore o el artículo del New Yorker «The Cost Conundrum» (19) explican de manera involucrada porqué los americanos se lo piensan dos veces antes de visitar a un médico, tal y como me lo explico un día un amigo de Boston. Durante varios años, mi regalo de Navidad para mi cuñado americano han sido cajas de Omeprazol y espráis de Ventolina, debido al precios desorbitados que le piden en su país. Parece que la medicina de hoy se ha vuelta sintomática y farmacéutica, por lo tanto principalmente química y adictiva. La “salud” se negocia y cualquier química conlleva un precio. Preferimos gastar dinero en tragar moléculas reconstituidas antes que de aplicar y cultivar los conocimientos de las plantas naturales que permitieron el descubrimiento de estas moléculas y sus virtudes, unos conocimientos con todo ancestrales y universales. Le toca a cada uno elegir personalmente.

Un ámbito que vio incrementarse su importancia estos últimos años es el concepto de la autonomía del paciente y, vinculado a ello, el papel del médico generalista – médico de familia en su desarrollo de la valoración del paciente para lidiar con sus enfermedades y para con ello contribuir al tratamiento cambiando su comportamiento. Es probable que su importancia aumentara ya que los pacientes están mejor informados gracias a sistemas de información variados y accesibles, como internet. (16)

De hecho, la época en la que lo que decían los médicos iba a misa está pasada. Éstos se encuentran más y más confrontados a pacientes que se auto-diagnostican y auto-medican, y por consecuente, a un escepticismo creciente. Recordemos también que errar es humano y los médicos no están a salvo de faltas que se pueden volver profesionales o de motivaciones que les son personales, afectando la credibilidad de la profesión a los ojos de muchos, atacando el vínculo humano imprescindible para la curación. (20) ¿Se debe entonces considerar la medicina como una ciencia exacta?
 
c) ¿Confianza en la ciencia?

Igual que en cualquier teoría, aun infalible, la puesta en práctica genero su grado de disfuncionamiento. El método científico moderno  (21) se basa generalmente en la demostración matemática y mucha gente hoy en día, refuta rotundamente las conclusiones por deducciones empíricas. Asimismo, cualquier análisis científico está fundado en percepciones, porcentajes, probabilidades. Poner límites hace que las cosas se vuelvan más perceptibles, de allí la necesidad del Hombre de “definir” los conceptos para que se concreten sus contornos. Sin embargo, igual que lo explica J. Chouraqui en su artículo: “No se puede comprobar todo(22). Aún algunas “constantes” y observaciones científicas con todo objetivas están truncadas por la subjetividad de los medios y comprensiones de la época en la que se descubren y tienen que ser cuestionados constantemente. Tomemos por ejemplo la gravedad (Newton y su manzana), representada por un número que muchos consideran como “constante”. Ahora bien, muchos factores influencian el cálculo de su número, ya que “este valorestá establecido a altura 0, en un elipsoide ideal acercándose a la superficie terrestre, por una latitud de 45°(23). La exactitud de esta constante, que parece no obstante refutable, se sigue enseñando en las escuelas como tal, precisando que “al contrario de otras constantes físicas, no existe ningún valor G que sea exacto por definición”. La observación de seres fuera de su ámbito natural también puede dar lugar a ciertas aberraciones. La mantis religiosa sigue siendo tachada de canibalismo sexual(24), resultado de su comportamiento en cautividad, ya que su observación llevo a la conclusión que en este tipo de insectos, la hembra devoraba al macho después de copular. En la naturaleza, afortunadamente para la especie, el macho tiene generalmente un margen de tiempo, y sobre todo de espacio, para escapar a su compañera de repente hambrienta.

Este lado “definido” y “zanjado” del  método científico  (25) le opone a menudo a todo lo que invoca lo invisible, lo variable y lo infinito, símbolo idealmente proscrito como resultado de toda ecuación matemática. Entramos allí en el terreno espiritual y religioso, al que el estereotipo del científico diría “¡Apártate, Satanás!”

El efecto placebo (y por extensión el efecto nocebo (26)) es otra “verdad incómoda” para los médicos, así como lo explica la Dra. Lissa Rankin (20). ¿Por qué molesta tanto admitir que algunas cosas nos superan, o que la mente (lo espiritual) y las relaciones humanas pueden infectar o curar el cuerpo? Desde Descartes, la religión ha llegado a excluir la ciencia y vice-versa. ¿Son realmente la religión y la ciencia que se enfrentan en sus fundamentos? ¿O los hombres y su interpretación de dónde han colocado sus miedos y sus esperanzas desde hace siglos?

Por otra parte, la compartimentación de las diferentes especialidades, con todo fundamentalmente necesarias, acaba a veces siendo contra-productiva por falta de un enfoque global, que permitiría vincular las especialidades y la relación que tienen entre ellos los síntomas del paciente. ¿Existe tal enfoque en medicina?
 
d) Vuelta a los orígenes

En la 2ª mitad del siglo XX, la generación “New Age” y la humanidad se volvieron conscientes, entre otros, que formaban parte de “algo más grande” y con el nacimiento del movimiento “ecologista”, de cómo impactaban el planeta. Eso se refleja mucho en Alemania. Las palabras de grandes sabios dan más y más la réplica en nuestras cabezas (y en Facebook), como estas de Gandhi: “Si quieres cambiar al mundo, cámbiate a ti mismo.” Las mentes y consciencias se están despertando y un número cada día más grande decide abandonar el rebaño (la píldora azul de la película Matrix). Se observa un rechazo creciente de la medicina “antibiótica” y las virtudes de más y más disciplinas terapéuticas etiquetadas “alternativas” o “paramedicales” están reconocidas de manera global, (la acupuntura, la macrobiótica, la osteopatía, las flores de Bach, etc…) y los métodos de coaching y desarrollo personal rebosan. El mundo occidental empieza a abrirse, a aplicar y a incorporar los beneficios de la medicina tradicional China. ¿Plantea realmente un modelo de salud tan diferente del “generalista” que conocemos?

Más allá de una medicina como tal, el estilo chino es una filosofía de vida global, basada en el Yin y el Yang, y que “trata de entender el ser humano, que sea en la salud o en la enfermedad, por una gestión del equilibrio de energías internas”. (27)

Con miles de años de antigüedad, la Medicina Tradicional China (MTC) es un “sistema”, es decir un conjunto de teorías (explicaciones) y de prácticas (técnicas) en relación con el humano y su salud. Su relativa complejidad, para los occidentales, se debe sobre todo a los hechos siguientes:
· Posee su propia base filosófica y simbólica.
· Ve al cuerpo, el corazón y la mente como un todo.
· Fue elaborada, no disecando muerto, pero observando los vivos. Asimismo, nada se considera estático.
· Ve los fenómenos, no en sí mismos, pero a partir de las relaciones entre sí. Por consecuente, la salud de un órgano o de una persona depende de múltiples factores, todos vinculados entre sí.
· Utiliza varios términos usuales en un sentido diferente del que se entiende comúnmente en Occidente.
 
Para asegurar el bienestar en los humanos, la MTC recurre a 5 prácticas principales:
· La acupuntura
· La farmacopea china (hierbas medicinales) que coincide a menudo con la cocina china con el uso de sabores
· La dietética china
· El masaje Tui Na
· Los ejercicios energéticos: ~ El Qi Gong
                                           ~ El tai-chi
Si la MTC tiene como primer objetivo mantener la salud y prevenir las enfermedades, también puede curar la mayoría de los problemas de salud (puntuales o crónicos), de los cuales trastornos cutáneos, musculo-esqueléticos, neurológicos, digestivos, respiratorios, genitales, hormonales, así como varias infecciones y problemas emocionales.
Las personas formadas a las 5 prácticas llevan el título de Doctor en Medicina China. Si solo están formadas en una o varias de estas prácticas, llevan un título especifico, acupuntor, herborista, etc. (28)
 
¿Y a qué se reconoce un buen médico en China? Al hecho de que ninguno de sus pacientes está enfermo. La Medicina Tradicional China tiene como idea base el mantener el paciente con salud, y por lo tanto, prevenir más bien que curar. Por esta razón en la China antigua, se le pagaba al médico cuando el paciente gozaba de salud, y si caía enfermo, al médico no se le pagaba hasta que este curado (29). El médico farmacólogo Li Shi Zhen (1518-1593) dijo lo siguiente sobre el significado de la prevención: “curar enfermedades es esperar a tener sed para cavar un pozo, o fabricar armas después de que la guerra ya ha comenzado”: No funciona, había que pensar en ello antes. (30)

Las nociones de energía, de emoción, elección, control, relación, cambio y sobre todo de escuchar el cuerpo son como vemos las principales bases para los chinos en términos de salud. Ahora bien, para el común de los mortales, nada de todo eso es realmente tangible o realmente medible y sin embargo… los resultados están aquí.
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El cerebro y las neurociencias

El cerebro y las neurocienciasEl cerebro, una herramienta desconocida
Los científicos están lejos de haber contestado a todas las preguntas sobre el cerebro, y probablemente nunca lo conseguirán. Se modifican las teorías en función de los nuevos descubrimientos sobre su funcionamiento, pero a pesar de toda la atención que recibe el cerebro, cierto número de omisiones fundamentales siguen todavía oscureciendo su comprensión.
 
La investigación en Neurociencias: el mayor desafío del siglo XXI
Cada semana, los medias y los centros de investigación hablan de una actualidad o de un descubrimiento en neurociencias. La investigación es un trabajo largo, costoso y sin embargo portador de avances mayores y esperanza.

Caenorhabditis elegansA pesar de un siglo de investigaciones activas, los científicos ignoran todavía lo que ocurre en este órgano de menos de un kilogramo y medio, esta sede de toda actividad consciente humana. Muchos han intentado atacarse a estas preguntas examinando los sistemas nerviosos de organismos más pequeños. De hecho hace ya 15 años que los investigadores han cartografiado las conexiones de cada una de las 302 células nerviosas de la "lombriz" Caenorhabditis elegans. Sin embargo, el diagrama de cableado de este minúsculo gusano poco ha ayudado en entender cómo estas conexiones dan a luz a sus comportamientos hasta rudimentarios, como alimentarse y reproducirse.

En el humano, la dificultad encontrada para establecer un vínculo entre anatomía y comportamiento es aún mayor. Los medias enseñan a menudo imágenes cerebrales demostrando que zonas particulares del cerebro se activan cuando uno se siente rechazado, cuando se habla un idioma extranjero, etc… Estas noticias pueden dar la impresión que las técnicas actuales proveen nuevos conocimientos fundamentales sobre el funcionamiento del cerebro. Es una falsa impresión.
 
El ejemplo de la “Neurona Jennifer Aniston”
Un ejemplo notable de esta ilusión es un estudio reciente y muy mediatizado, en el que se ha identificado una célula cerebral particular que emitió una señal eléctrica en reacción a la vista de la cara de la actriz americana Jennifer Aniston. Aunque causó sensación, el descubrimiento de la “neurona Jennifer Aniston” no nos mueve mucho hacia adelante. Seguimos en la más total ignorancia de la manera en la que las impulsiones eléctricas de esta neurona influencian sobre la capacidad a reconocer la cara de Jennifer Aniston y a establecer un vínculo con la serie de televisión Friends en la que actúa la actriz. Para que el cerebro reconozca la actriz, un extenso conjunto de neuronas debe probablemente activarse, neuronas que hablan entre sí a través de un código todavía no descifrado.

neurona Jennifer Aniston La neurona Jennifer Aniston también es un buen ejemplo del cruce de caminos en el que se encuentran las neurociencias. Disponemos de técnicas que nos permiten registrar la actividad de neuronas aisladas en el cerebro humano. Pero para progresar de verdad, los investigadores necesitan nuevas técnicas que les permitirán sondear y modificar la actividad eléctrica de miles, aun millones de neuronas – técnicas capaces de descifrar lo que Santiago Ramón y Cajal (1852-1934), pionero de la neuroanatomía, llamaba “las junglas impenetrables donde se han perdido muchos investigadores”.
 
Se piden a gritos nuevas tecnologías
Con tales descubrimientos metodológicos, se podría, en teoría, llenar poco a poco las carencias de nuestro conocimiento de la sucesión de eventos que ocurren entre la activación de las neuronas, y la cognición (percepción, emoción, tomar decisión) y, al fin de cuentas, la conciencia misma. El descifrar esquemas precisos de la actividad cerebral subyacente al pensamiento y a los diversos comportamientos proveerá también con información esencial sobre el disfuncionamiento de los circuitos neuronales en trastornos psiquiátricos y neurológicos como la esquizofrenia, el autismo, las enfermedades de Alzheimer o Parkinson.

Algunas llamadas a desarrollar más adelante las técnicas de investigación del cerebro han empezado a ser escuchadas fuera de los laboratorios. De hecho, la administración del presidente americano Barack Obama anuncio en el 2013 el lanzamiento de una extensa iniciativa a favor del desarrollo de neurotecnologías innovadoras, llamado BRAIN (Brain Research through Advancing Innovative Neurotechnologies, o Investigación sobre el Cerebro por el Desarrollo de Neurotecnologías Innovadoras). Esta iniciativa constituyó en aquel mandato, el esfuerzo más visible dedicado a la ciencia pesada, la “Big Science”.

Investigación sobre el CerebroEl proyecto BRAIN, inicialmente financiado a altura de 100 millones de dólares (74 millones de euros) en 2014, aspira a desarrollar técnicas permitiendo registrar las señales eléctricas y químicas emanando de células cerebrales en mayor número, incluso de zonas enteras del cerebro. BRAIN viene complementar otros grandes proyectos de neurociencias llevados a cabo fuera de EEUU. El proyecto Human Brain Project (Proyecto del Cerebro Humano) financiado por la Unión Europea, es un esfuerzo de investigación de 1,2 mil millones de euros repartidos durante diez años, que tiene como objetivo elaborar una simulación informática del conjunto del cerebro. Ambiciosos proyectos también se lanzaron en China, Japón, y en Israel. El consenso mundial que empuja actualmente a invertir en la investigación sobre el cerebro, recuerda a otras iniciativas posguerras de investigación científicas y tecnológicas, concentradas en prioridades nacionales urgentes: la energía y el armamento nucleares, la exploración espacial, la informática, las energías alternativas, la secuenciación de genomas. A partir de ahora, es el siglo del cerebro que se abre delante de nosotros.

Rastrear cómo las células cerebrales forjan el concepto de Jennifer Aniston (u otra entidad mental) constituye de momento un obstáculo insuperable. Esto exige pasar de una medida efectuada sobre una sola neurona a la comprensión de la manera en la que una reunión de neuronas establece interacciones complejas para crear una entidad global – lo que los científicos llaman una prioridad emergente.
 
El Neuro-Training, una técnica del siglo XXI
La Kinesiología ha descubierto más fenómenos cerebrales de los que puedan explicar las teorías actuales y seguirá siendo una fuente de información sobre las funciones neurológicas durante muchas de las décadas por venir. La Kinesiología ha revelado diversas maneras de influenciar el cerebro y las funciones cerebrales poniendo en evidencia las varias relaciones entre el cerebro y el resto del cuerpo. Los resultados obtenidos con la aplicación de técnicas de Kinesiología demuestran la manera en la que el cerebro intenta funcionar en diversas circunstancias, produciendo los diferentes comportamientos que manifestamos a diario. 

Gracias al conjunto de técnicas a nuestro alcance, y soltando la necesidad de entender los mínimos detalles para llegar al resultado, el Neuro-training consigue trabajar en la prioridad emergente de cada uno, dando la posibilidad al cerebro de ver otras soluciones de comportamientos en adelante.

Solución: Neuro-Tratamiento

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